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Crucero por el Mediterráneo zarpando desde Barcelona

Crucero por el Mediterráneo zarpando desde Barcelona

Con uno de los puertos más grandes del Mediterráneo, Barcelona es una escala de numerosos cruceros, de diversas compañías, cada año. El puerto de Barcelona también es el punto de partida de varios cruceros para recorrer la cuenca mediterránea. Para un crucero de 3 o 15 días, los itinerarios se programan desde las terminales portuarias. Mucho más que una simple ciudad de partida, Barcelona es un destino por derecho propio que merece la pena visitar.

Cruceros para todos los gustos con salida desde Barcelona

La duración de los cruceros desde Barcelona no siempre es la misma. Algunas navieras pueden realizar mini-cruceros de 3 días, ofreciendo itinerarios que, a menudo, comienzan y finalizan en Barcelona incluyendo una única escala, por ejemplo, en Savona. Los cruceros de 4 días proponen más escalas en Francia e Italia o en Francia y Baleares. Los viajeros que buscan cruceros de más duración optan por travesías de 5 a 12 días. Por ejemplo, con la empresa italiana Costa Cruceros es posible embarcar en el Costa Esmeralda y llegar, en 8 días, a Palma de Mallorca, Civitavecchia, La Spezia, Savona y Marsella. Desde Barcelona, otras rutas combinan la cuenca mediterránea con las costas atlánticas de Portugal y Marruecos. Compañías como MSC Cruceros y Norwegian Cruise Line ofrecen travesías transatlánticas al Caribe o a Estados Unidos con escalas en las Islas Canarias o en Madeira.

Reserve tiempo para visitar la capital catalana

Elegir un crucero con salida desde Barcelona significa tener la oportunidad de descubrir una de las ciudades más visitadas de Europa. Aquellos que no han elegido un paquete de crucero que incluya el vuelo, pueden decidir la fecha de llegada a Barcelona y reservar algo de tiempo para descubrir los rincones más destacados de esta ciudad. Una primera visita a la capital catalana debe incluir a una pieza importante del patrimonio de Barcelona, la majestuosa Sagrada Familia. Esta iglesia inacabada es uno de los numerosos monumentos de la ciudad que han diseñados por Antoni Gaudí. La visita a la ciudad se puede completar con recorridos por otros lugares firmados por el arquitecto, por ejemplo, el Parque y el Palacio Güell. Este palacio se encuentra en La Rambla, famosa avenida peatonal. Los apasionados al fútbol no pueden perderse un vistazo al Camp Nou, el estadio del FC Barcelona.

Visitas destacadas por los alrededores del puerto

Si dispone de poco tiempo y no puede visitar todos los lugares importantes de Barcelona, en los alrededores del puerto hay algunos lugares interesantes para descubrir, empezando por la Columna de Cristóbal Colón. Este monumento, que marca el comienzo de La Rambla, dispone de un ascensor que resulta perfecto para tomar un poco de altura y admirar la ciudad. Otra opción es tomar La Rambla del Mar, un puente de madera construido sobre el mar. Desde allí, sin salir del puerto, se puede ir al Acuario y al Centro Comercial Maremágnum. Quienes viajen con niños, no deberían perderse una visita al acuario. Los más pequeños disfrutarán en el Oceanario con sus túneles submarinos y la zona de Explora. Cerca de este lugar está la Barceloneta, barrio colindante al célebre Barrio Gótico que es uno de los más auténticos de Barcelona. El Barrio Gótico está lleno de estrechos callejones salpicados de edificios y restaurantes de color rosa que conducen a la playa.

¿Cómo llegar al puerto de cruceros?

El puerto de Barcelona cuenta con 7 terminales de cruceros. Las terminales A, B, C y D se encuentran en el Muelle de Adossat y están situados en el centro de la ciudad. El muelle del World Trade Center alberga las terminales Este, Sur y Norte. Desde el aeropuerto de Barcelona se puede tomar un taxi hasta el puerto, la opción más rápida y conveniente. Quienes no deseen preocuparse por su traslado desde el aeropuerto hasta el puerto, lo mejor es reservar un coche para un traslado privado. Si es su primera visita a Barcelona, está opción resulta perfecta. También es posible utilizar el transporte público, lleva más tiempo y requerirá varios transbordos. De hecho, desde el aeropuerto, hay que ir a la Plaça de Catalunya en autobús y coger el metro catalán. Después deberá bajarse en Drassanes y caminar hasta la Columna de Cristóbal Colón, donde están estacionados los autobuses de cruceros que dan servicio a las diferentes terminales del puerto.